22/02/2024

de la bronca y los millones perdidos por Ferrari al ninguneo de Red Bull


El inusual incidente que protagonizó Carlos Sainz durante la primera sesión de entrenamientos libres para el Gran Premio de Las Vegas durante la madrugada del viernes generó un enorme fastidio en la escudería Ferrari. No solo porque las reparaciones en el monoplaza del español le demandaron una inversión millonaria, sino también porque los cambios de piezas en el vehículo acarrearán una penalización que, a primer golpe de vista, parece inapropiada.

Cuando habían transcurrido ocho minutos de la primera tanda de prácticas en el nuevo trazado callejero de la Ciudad del Pecado, la Ferrari número 55 golpeó el borde de concreto de una alcantarilla que no había sido sellada correctamente, lo que provocó graves daños en el auto. Una vez que todos los coches fueron retirados de la pista, la primera sesión se canceló definitivamente. La organización decidió que la segunda se retrasara y se extendiera (duró 90 minutos) para disponer del tiempo necesario para inspeccionar todo el circuito, de 6,2 kilómetros de extensión, a fin de evitar nuevos incidentes.

Mientras ello sucedía, el jefe de la escudería italiana, Fred Vasseur, se mostró muy molesto por lo ocurrido. “Esto es simplemente inaceptable”, se quejó durante una conferencia de prensa a la que convocó para sentar postura. “Hemos tenido una primera práctica muy dura que nos va a costar una fortuna. Hemos visto arruinada la sesión de Carlos. Tenemos que cambiar el chasis del auto. Esto es inaceptable para el Fórmula 1. Ustedes estarían enojados en esta situación”, añadió.

El vehículo de Sainz debió ser sometido a un intenso trabajo de reparación contrarreloj con el fin de que pudiera girar durante la segunda tanda de la jornada. El equipo de Maranello debió cambiar la célula de supervivencia, el motor, la unidad electrónica de control y el pack de baterías. La sustitución de ese último elemento acarreaba una penalización de 10 puestos en la grilla de largada de la carrera del sábado a la noche, ya que era el tercer juego de baterías que se usaba en ese auto en la temporada (dos es la cantidad máxima que contempla el reglamento).

Ferrari pidió que se hiciera una excepción, en virtud de la anormalidad de la situación que provocó la rotura, pero los comisarios de la Federación Internacional del Automóvil (FIA) rechazaron la petición. “A pesar de que el daño fue causado por circunstancias externas muy inusuales, el artículo 2.1 de la Fórmula 1 obliga a todos los oficiales a aplicar el reglamento tal y como está escrito. En consecuencia, debe aplicarse la sanción obligatoria especificada en el artículo 28.3 del Reglamento Deportivo”, argumentaron.

El accidente de Sainz, la cancelación de la primera tanda de entrenamientos y las quejas de Ferrari generaron un intenso runrún en el paddock. La mira estaba puesta en la organización de una competencia que demandó una inversión de 500 millones de dólares, pero que quedó en el centro de los cuestionamientos por culpa de una alcantarilla mal sellada.

Carlos Sainz regresa a los boxes tras el incidente que obligó a suspender la primera tanda de entrenamientos en Las Vegas. Foto: Mike Blake / Reuters.Carlos Sainz regresa a los boxes tras el incidente que obligó a suspender la primera tanda de entrenamientos en Las Vegas. Foto: Mike Blake / Reuters.

Al rescate de la organización se lanzó Toto Wolff, jefe de la escudería Mercedes. “No pasó nada. Tuvimos una sesión de entrenamientos libres que se canceló, pero la tapa de la alcantarilla quedará sellada y nadie hablará de esto a partir de mañana. Por supuesto, el coche de Carlos se rompió y es una pena. Pero decir que esto es una vergüenza para la Fórmula 1 un jueves por la noche, cuando de todas formas nadie lo está viendo desde Europa, es demasiado”, argumentó, con una mirada tan eurocéntrica que sonrojaría a Cristóbal Colón o a Hernán Cortés.

“¿Cómo podemos hablar mal de un evento que establece nuevos estándares en tantos aspectos?”, se preguntó el mánager austríaco. Y continuó: “Estamos hablando de una puta tapa de alcantarilla levantada, algo que ya había pasado antes. Hay que reconocer el mérito de la gente que organizó este Gran Premio, que llevó a nuestro deporte a un nivel de grandeza que nunca había tenido. Se hizo un trabajo increíble y no deberíamos quejarnos solo porque se soltó una tapa de alcantarilla en la primera práctica”.



Source link

Escanea el código