22/02/2024

el espeluznante relato de un médico cordobés desde Gaza


El relato a Clarín de Andrés Carot, cirujano, argentino y cordobés, desde Gaza es una sucesión indigerible de atrocidades. Heridos que arriban a hospitales en cantidades desorbitantes. Niños que llegan tarde. Es decir muertos. Chicos de nadie, en una cama sin saber que toda su familia está muerta. Curaciones sin anestesia. Heridas con gusanos. Edificios que tiemblan. Personal sanitario que no da más. Una población civil que muere en números groseros…

Poco antes de que expirara la tregua este viernes en la Franja de Gaza, Carot respondió por mail una serie de preguntas a este diario. Lleva 14 años trabajando con Médicos Sin Fronteras (MSF), la mayoría en misiones como cirujano en conflictos armados en Siria, Yemen, Irak, Afganistán, y sin embargo, dice, «nunca había visto llegar a un hospital tantos muertos y heridos en pocas horas».

Andrés Carot, cirujano de Médicos Sin Fronteras, trabajando en Camerún. Foto: Médicos Sin FronterasAndrés Carot, cirujano de Médicos Sin Fronteras, trabajando en Camerún. Foto: Médicos Sin Fronteras

A Gaza llegó después de estar esperando casi un mes, en Egipto, un permiso de ingreso. Las puertas se abrieron el 14 de noviembre. Unas dos semanas después de entrar, habló con Clarín.

«La situación con la que me he encontrado es de una destrucción tan aberrante que nunca había visto ni sentido», dice.

«Fue durante la primera semana donde estuve trabajando en el Hospital Nasser de Khan Yunis, donde llegaron 120 personas (la mayoría mujeres y niños) de los cuales 70 estaban ya muertos. Un ejemplo claro de esta terrible masacre», agrega.

-En la ciudad de Khan Yunis y en el Area Media, dos regiones del sur donde trabajamos, veo casas y edificios destruidos por los bombardeos (entre los que se encuentran centros médicos, hospitales, escuelas ). Y se supone que estamos en la parte sur de la Franja de Gaza donde los habitantes del norte fueron obligados a desplazarse por el ejército Israelí, y a pesar de eso, los sonidos de los drones no paran y los bombardeos tampoco.

Andrés dice que desde que llegó hasta que comenzó la tregua que finalizó este viernes, «no hubo ningún día que no se escucharan explosiones frecuentes».

Pacientes y personas refugiadas en el hospital de Al Aqsa. Foto: Mohammed Abed
Pacientes y personas refugiadas en el hospital de Al Aqsa. Foto: Mohammed Abed

«Varias noches me desperté repentinamente por explosiones bastante cercanas que hicieron temblar las paredes de la casa donde vivimos», dice.

Los hospitales son un paisaje doloroso. «Están colapsados por la cantidad de pacientes», dice Carot y da un ejemplo: en el Hospital Al Aqsa, con capacidad para 200 pacientes antes de esta escalada del conflicto, ahora hay 600 internados.

«Es un caos total»

Cada descripción que hace el cirujano es un salto a una fotografía lúgubre.

«El sistema sanitario colapsó. La mayoría de los hospitales de Gaza están fuera de servicio, sin energía eléctrica y agua por falta de combustible, es imposible que funcionen; otros han dejado de funcionar debido a los ataques», describe. Y agrega: «el personal del hospital está agotado, no da abasto y hace lo que puede en estas condiciones. Es un caos total».

El clima es enemigo. «Estamos en invierno, la gente sufre frío, y muchos duermen en las calles.»

 Pacientes y personas refugiadas en el hospital de Al Aqsa. Foto: Mohammed Abed. Pacientes y personas refugiadas en el hospital de Al Aqsa. Foto: Mohammed Abed.

-¿Ha visto a Gaza en este estado en otras ocasiones de guerra con Israel?

-Estuve en Gaza en el 2018 en dos oportunidades. Durante esa época atendíamos heridos que venían de la frontera este de Gaza con Israel, víctimas de serias lesiones, la gran mayoría fracturas conminutas en las piernas ejecutadas por francotiradores, y también hubo algún bombardeo esporádico que derribó algún edificio; pero nada que ver con esta nueva escalada del conflicto. En ese momento pude recorrer toda la franja de Gaza de norte a sur y de este a oeste. Algo totalmente impensado ahora donde nuestros movimientos están sumamente limitados por la seguridad y por el escaso acceso a combustible.

-¿Podría enumerar las lesiones que sufren?

-Casi todos los pacientes que intervenimos quirúrgicamente tienen heridas causadas por bombardeos, entre las que se encuentran quemaduras extensas, amputaciones de extremidades superiores e inferiores, fracturas expuestas complicadas, lesiones graves en la cavidad abdominal, tórax, cabeza. La mayoría son mujeres, niños y ancianos.

Yahia Sami Asqou tuvo que huir de un bombardeo hacia el hospital con la pierna rota. Foto: Mohammed AbedYahia Sami Asqou tuvo que huir de un bombardeo hacia el hospital con la pierna rota. Foto: Mohammed Abed

-¿Qué ocurre con ellos?

-Muchos mueren por la gravedad de sus lesiones, otros porque no hay quirófanos disponibles a pesar de tener heridas graves; sin embargo se salvarían si los pudiésemos operar inmediatamente. Otra gran cantidad muere por complicaciones debidas a infecciones generalizadas. En este momento de tregua, estamos abocados a las reintervenciones de pacientes complicados y la cantidad de infectados es abismal, varios con gusanos en sus heridas.

-¿De qué mueren los niños?

-Justo hoy estaba analizando los datos de los primeros días de las cirugías en los pacientes que operé y absolutamente todas fueron por trauma violento debido a bombas como causa primaria. Varios llegan muertos después de los ataques y muchos están sepultados bajo las casas o departamentos donde estaban cuando fueron bombardeados.

-¿Cómo es posible operar o amputar sin anestesia?

Abdalla Salem, psicólogo de MSF en el Hospital Al Aqsa, junto a Razan, una niña que perdió a toda su familia. Foto: Mohammed Abed. Abdalla Salem, psicólogo de MSF en el Hospital Al Aqsa, junto a Razan, una niña que perdió a toda su familia. Foto: Mohammed Abed.

-Afortunadamente no he hecho ninguna cirugía en el quirófano sin anestesia o sedación, pero sí estamos escasos de analgésicos fuertes, entonces los postoperatorios de los pacientes son traumatizantes por el dolor físico, sumado al trauma psicológico al que están expuestos. La gran mayoría perdieron varios familiares.

Hay un acrónimo que se empezó a usar en los hospitales en Gaza: WCNSF (Wounded child no surviving family), “niño/a herido de familia no sobreviviente”, es muy angustiante y doloroso ver a un niño en una cama del hospital sin ningún familiar que lo cuide. Aquí en el hospital hay algunos.

Carot explica que varias curaciones que idealmente deberían hacerse en quirófano o en una sala de curaciones con sedación, se hacen en las camas de los pacientes con analgésicos leves o hasta sin analgésicos y en condiciones deficientes de higiene. «Es lo que hay, no hay otra alternativa. Hacemos lo que podemos con lo que tenemos», lamenta.

El equipo quirúrgico de MSF: la enfermera Katrien Claeys, el Dr. Sohaib Safi y el Dr. Andrés Carot en el hospital de Al Aqsa. Foto: Mohammed Abed.El equipo quirúrgico de MSF: la enfermera Katrien Claeys, el Dr. Sohaib Safi y el Dr. Andrés Carot en el hospital de Al Aqsa. Foto: Mohammed Abed.

-¿Hay alguna situación que haya vivido en estos días que nunca haya vivido en otro conflicto de este tipo?

-Sí, los primeros días cuando estaba trabajando en el Hospital Nasser de Khan Yunis, luego del mediodía, una explosión a 1 km de distancia nos aterrorizó; tembló todo. Luego de unos minutos empezaron a llegar ambulancias una tras la otra y también carros tirados por burros y caballos que traían pacientes; impresionante la cantidad de pacientes que llegaron en tan poco tiempo. Fui para la sala de emergencias y era un caos total: personas gritando con bebés muertos en los brazos, pacientes atendidos en el suelo por falta de espacio; no paraban de llegar. Y un montón de imágenes que prefiero no describir.

Lo que me pareció aterrador, repugnante y muy doloroso en esta situación en este hospital en Gaza fue que hubiesen llegado tantos muertos dentro del número total (70 muertos de un total de 120 pacientes) y la mayoría mujeres y niños.

Andrés CarotCirujano, de MSF

-¿La tregua permitió el ingreso de suficientes insumos y combustible?

-Se aumentó miserablemente la cantidad de insumos y combustible. Es ridículo. Antes de esta escalada entraban entre 400 y 500 camiones de ayuda humanitaria por día; durante los días de guerra antes de la tregua nunca entraron más 120 por día; desde el alto el fuego entraron unos cuantos más que ni cerca de 400-500 que llegaba a en situación normales antes; muy lejos de lo necesitado para la supervivencia de la población.

Para Carot, el asedio impuesto por el gobierno israelí, que incluye la retención de alimentos, agua, combustible y electricidad, es indignante e inhumano. «Es un castigo colectivo, prohibido por el derecho internacional humanitario, y puede constituir un crimen de guerra», advierte.

«Los ataques contra hospitales y civiles deben cesar inmediatamente. Hay que respetar y proteger la misión médica, el transporte sanitario, el personal médico y los trabajadores de ayuda humanitaria», subraya.

La gente busca combustible, comida y gasolina, cerca del hospital Al Aqsa el 29 de noviembre. Foto: Mohammed AbedLa gente busca combustible, comida y gasolina, cerca del hospital Al Aqsa el 29 de noviembre. Foto: Mohammed Abed

«¿Temen que al finalizar la tregua, la guerra regrese con mayor intensidad?», le preguntó Clarín cuando el alto el fuego todavía estaba vigente. «Espero que no, es mi mayor deseo», contestó.

Pero la tregua se cayó cuando Hamas, según Israel, lanzó un cohete desde Gaza en los últimos minutos del alto el fuego, este jueves.



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