22/02/2024

el futuro del país se define entre el miedo y la incertidumbre


Una hilera de vallas corta la avenida 6 de Diciembre en la esquina de José Bosmediano. Un enjambre de policías con uniformes de camuflaje y armas largas custodia la entrada y todo el perímetro del edificio del Consejo Nacional Electoral, en Quito. El tránsito de por sí caótico se complica aún más.

La capital de Ecuador, como todo el país, se prepara con seguridad reforzada para las elecciones generales de este domingo, una cita adelantada en medio de una crisis política y marcada por el miedo y la violencia tras el asesinato de uno de los ocho candidatos a la presidencia y de una serie de ataques armados en los últimos días.

Con un despliegue policial y militar inédito -en especial en las regiones de Guayaquil y Esmeraldas, sobre la costa del Pacífico, las más golpeadas por la inseguridad y el crimen organizado-, Ecuador se prepara para elegir al presidente y los 137 miembros de la Asamblea Nacional, el Parlamento unicameral.

El ganador -o ganadora- deberá culminar el mandato que no llegará a completar el conservador Guillermo Lasso, quien decidió en mayo disolver el Congreso y llamar a elecciones anticipadas, a través de un mecanismo previsto en la Constitución y conocido como muerte cruzada.

Luisa González, candidata del partido de Rafael Correa, a la cabeza de los sondeos de intención de voto en Ecuador. Foto: AFP


Luisa González, candidata del partido de Rafael Correa, a la cabeza de los sondeos de intención de voto en Ecuador. Foto: AFP

La medida, inédita en el país, fue la solución que encontró el mandatario conservador cuando corría el riesgo de ser destituido en un juicio político por un supuesto caso de corrupción nunca probado y alentado en especial por el bloque leal al ex presidente Rafael Correa.

Previsiones y apuestas

Las previsiones son inciertas y las encuestas no generan gran confianza en los ciudadanos de a pie. Pero las últimas consultas realizadas antes del 10 de agosto -la fecha límite para difundir sondeos en el país- mostraban una casi segura victoria de Luisa González, abanderada de Revolución Ciudadana, el movimiento de Correa.

El ex mandatario, exiliado en Bélgica -el país de su esposa- está condenado en Ecuador a ocho años de prisión por un caso de corrupción. Y debería ir a la cárcel si regresa al país. Aún así, su figura sigue teniendo inmenso peso político, según señalaron varios analistas a Clarín, y tiene una masa de votantes incondicionales que le aseguran posiblemente también una presencia importante en el Parlamento, en un escenario de inmensa fragmentación política.

Las diferentes consultoras situaban a Luisa González entre el 24 y el 30% de las preferencias. Lejos, de todos modos, del 40% necesario para poder alzarse con la victoria en primera vuelta. Así las cosas, lo más probable es que tenga que disputar un balotaje, previsto para el 15 de octubre. La gran incógnita es quién será su rival.

Christian Zurita, el candidato que reemplazó al asesinado Fernando Villavicencio, en su cierre de campaña. Foto: AP


Christian Zurita, el candidato que reemplazó al asesinado Fernando Villavicencio, en su cierre de campaña. Foto: AP

El crimen de Fernando Villavicencio, el candidato que había denunciado supuestos vínculos entre las fuerzas de seguridad y grupos del narcotráfico y que había advertido que estaba amenazado de muerte, marcó un quiebre en la campaña y convirtió a la seguridad en el eje de todos los discursos.

Villavicencio, acribillado el miércoles 9 de agosto al final de un acto de campaña en una zona muy concurrida del norte de Quito, era un acérrimo enemigo de Correa, al que acusaba de corrupto, y ya había denunciado que estaba amenazado por un grupo del narcotráfico y que su vida estaba en riesgo.

Entre los nombres en danza para llegar a una eventual segunda vuelta figura ahora el del reemplazante de Villavicencio, Christian Zurita, periodista como él y “heredero” del legado del candidato asesinado.

También podría llegar el ex vicepresidente Otto Sonnenholzner, de centroderecha -quien este sábado denunció un tiroteo cerca de donde desayunaba con su familia, en Guayaquil-, o el candidato de la “mano dura” contra el crimen, el empresario Jan Topic.

Un poco más atrás en las preferencias se ubicaba hasta hace unos días Yaku Pérez, identificado con el poderoso movimiento indígena y los grupos de centroizquierda, quien promete combatir el crimen con mecanismos de inteligencia y no con más represión.

incendios-mortales

Más lejos en las intenciones de voto quedaban los empresarios Daniel Noboa y Xavier Hervas, y el abogado Bolívar Armijos.

Con una masa de indecisos cercana al 50% de los consultados, según el último sondeo de Cedatos, es poco claro qué puede ocurrir en las urnas.

Quien gane tendrá apenas un año y medio para desplegar su plan de gobierno, hasta que termine el actual período presidencial. Varios observadores señalan que es probable que el que llegue ahora al palacio de Carondelet -no está definida la fecha de asunción, pues dependerá de si hay o no segunda vuelta- estará ya preparando su campaña para 2025.

Las escuelas de Ecuador se preparan para las elecciones de este domingo, bajo fuertes medidas de seguridad. Foto: AFP


Las escuelas de Ecuador se preparan para las elecciones de este domingo, bajo fuertes medidas de seguridad. Foto: AFP

“Será un gobierno prácticamente de transición. Enseguida comenzará una nueva campaña. Es probable que el que asuma ahora tenga la tentación de usar el gobierno para montar la nueva campaña para 2025”, señaló a esta enviada el periodista y analista político José Hernández, de amplia trayectoria en varios medios de Ecuador. El futuro presidente, agregó, tendrá poca legitimidad, sin un fuerte respaldo social ni político. “El próximo gobierno asumirá en condiciones muy frágiles”, remarcó.

El analista Alberto Acosta, editor de Análisis Semanal, coincidió: “Será un gobierno corto y no se podrán tomar decisiones a largo plazo”.

En este escenario, parece lejana la posibilidad de frenar la violencia y comenzar a desarticular las mafias del crimen organizado que extienden sus tentáculos aterradores por el país y obligaron a los candidatos a cerrar sus campañas enfundados en chalecos antibalas y casco militar.

Algo más de 13,4 millones de ecuatorianos están llamados a votar, entre la desesperanza y el miedo. Tal vez el domingo a la noche, con los primeros resultados, se disipen algunas dudas. Será apenas el comienzo de un largo camino.

Quito, enviada especial

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