24/02/2024

por la ola de calor y la falta de lluvias se complica la producción de soja y maíz


Después de atravesar la peor sequía en décadas en la campaña 2022/2023, entrada la primavera, con la llegada de El Niño y sus lluvias abundantes a la mayor parte del país, los productores renovaron las esperanzas y se ilusionaron con tener revancha con los cultivos de verano este año. Pero en el campo, hasta que no se recolectan los granos nunca está todo dicho y en cuestión de días las cosas pueden cambiar radicalmente. Precisamente eso sucede ahora en muchas localidades argentinas donde la escasez de precipitaciones y las elevadas temperaturas vienen causando importantes perjuicios a los maíces y las sojas que atraviesan etapas clave a la hora de definir rendimientos. Lo que allí hace una semana prometía ser una gran cosecha, hoy genera tristeza y temor. El calor no afloja y recién se pronostican lluvias para el miércoles o jueves de la semana próxima. El panorama es preocupante.

Ayer al mediodía, Francisco Mendiverri, productor agropecuario de Carlos Tejedor, miraba su soja en un lote arenoso de 20 hectáreas y aseguraba: «Ya esta entregada». En cinco días pasó de estar «espectacular» a «liquidada«. A ese cultivo, con plantas de gran altura y cargadas de inflorescencias, el estrés hídrico le provocó «un aborto brutal de las flores y prácticamente no quedó nada».

Martes 30 de enero 2024Martes 30 de enero 2024

Con una semana de casi 40° C y sin lluvias a la vista en esa zona, no hay posibilidad de recuperación por el momento. Ahí recibieron unos 170 milímetros entre octubre y noviembre, y 200 en diciembre que, tras la severa sequía previa, no llegaron a recomponer las reservas de agua. De todas maneras, los cultivos de maíz y soja sembrados en primera fecha venían muy bien. Pero en enero apenas cayeron 50 milímetros, «se dio vuelta la taba de nuevo» y los cultivos ya exhiben síntomas de estrés hídrico. «Hasta el 15 de enero era una historia, veníamos zafando con lluvias de 10 milímetros por semana, pero era cuestión que se cortaran y final cantado. Un cultivo que te daba a la cintura, con una estructura de planta enorme, muy cargada de flores y prácticamente no quedó nada, fue brutal el aborto de flores, así que ese lote que son unas 20 hectáreas». La cosecha récord habrá que ir a buscarla a otro lado«, lamentó. «Va a ser fuerte la piña», agregó.

Soja de primera con estrés hídrico en Carlos Tejedor, 30 de enero de 2024. Foto: Francisco Mendiverri. Soja de primera con estrés hídrico en Carlos Tejedor, 30 de enero de 2024. Foto: Francisco Mendiverri.
La misma soja, el unes 22 de enero de 2024. Foto: Francisco Mendiverri. La misma soja, el unes 22 de enero de 2024. Foto: Francisco Mendiverri.

La semana pasada, la Bolsa de Cereales de Buenos Aires ajustó y subió su proyección de producción nacional de soja a 52,5 millones de toneladas, y la Bolsa de Comercio de Rosario indicó que en la zona núcleo, la de mayor productividad del país, se quintuplicaría la cosecha. Pero con la ola de calor pronosticada y la ausencia de lluvias en los próximos días, en el campo dudan que eso se pueda hacer realidad.

«Lo que se proyectaba está pasando, en la zona de Pehuajó, Carlos Tejedor, Trenque Lauquen, los cultivos se ven peores que el año pasado», indicó el Ing. Agr. Juan Marsigliani de 9 de Julio en su cuenta de X. Ya el 18 de enero, había señalado que en el centro oeste de la provincia de Buenos Aires las plantas iban a ingresar en su período crítico, la etapa en la que se define el rinde, sin expectativas de lluvias a corto plazo y sin suficientes reservas hídricas. «Ojo que se están contando muchos porotos antes de tiempo«, advirtió en relación a las proyecciones de producción de la oleaginosa para este año.

Soja con estrés hídrico Foto: Juan Marsigliani X.Soja con estrés hídrico Foto: Juan Marsigliani X.

En el centro de la provincia de Santa Fe, Gustavo Canavese, productor y contratista de Angélica, reportó en X que las sojas del grupo de madurez 5 que atraviesan el estadio reproductivo (R5) ya están afectadas. «Faltan los peores días de la ola de calor. Las pérdidas ante lo estimado hasta hace 15 días atrás no creo que escapen al 20 a 30 por ciento si llueve en menos de 10 días, sino será peor», calculó.

Soja con estrés hídrico en el centro de Santa Fe. Foto: Gustavo Canavese X.Soja con estrés hídrico en el centro de Santa Fe. Foto: Gustavo Canavese X.

«Tremenda seca por Córdoba norte y se vienen varios días de extremo calor», escribió el productor Mario Aguilar Benítez del establecimiento Las Chilcas acompañando su posteo en X de una foto de un cultivo de maíz estresado por falta de agua. «Ojalá venga el cambio rápido que no sobra nada«, dijo en referencia a la urgente necesidad de precipitaciones. «Tengo esperanzas de que aguante, pero no sobra mucho y no hay pronóstico cerca», agregó. En su campo ganadero del este de esa provincia, los suelos no tienen capacidad para retener el agua. «Acá dependemos de la regularidad de las lluvias; en el norte podemos aguantar mas porque tenemos mejor suelo y retención. De todas maneras, si no llega el agua pronto, estamos en el horno«, aclaró.

Maíz estresado por falta de agua. Foto: Mario Aguilar Benítez, X.Maíz estresado por falta de agua. Foto: Mario Aguilar Benítez, X.

«Se viene la cosecha récord… de deudas«, expresó el ingeniero en Producción Agropecuaria y miembro del grupo CREA América, Diego García Álvarez en la misma red social mostrando una planta de soja seca en un campo de la localidad bonaerense de Villa del Sauce. «No llovió nada en 20 días y veníamos con reservas nulas» dijo. Y afirmó que aunque no se perderá toda la producción, «en partes va a dar cero«.

Soja con estrés hídrico en Villa del Sauce, Buenos Aires. Foto: Diego García Álvarez.Soja con estrés hídrico en Villa del Sauce, Buenos Aires. Foto: Diego García Álvarez.

«Tengo lotes de sojas y de maíz que dan una tristeza terrible«, contó Alejo Devincenzo, un agricultor de Coronel Seguí, una pequeña localidad del norte bonaerense perteneciente al partido de Alberti. Muy cerca de allí, en Junín, la laguna de Gómez se encuentra completamente seca. «Dan ganas de llorar», expresó el productor a Clarín Rural. Hasta el momento, tiene más de 200 hectáreas afectadas por estrés hídrico.

Soja con daños por falta de humedad en Coronel Seguí. Foto: Alejo Devincenzo.Soja con daños por falta de humedad en Coronel Seguí. Foto: Alejo Devincenzo.

«El maíz se está perdiendo muchísimo, necesita lluvia urgente para terminar la formación de grano y hacer peso de grano; la soja de primera, con la seca que hay ya empezó a abortar flores, no va a superar los 2.000 kilos y la de segunda está a la buena de Dios, rogando que llueva ya porque se pierde», detalló. En tanto los maíces de segunda, que actualmente están en floración, no están formando espigas, por lo que requieren de una inminente reposición de agua para no perderse. El maíz que sembró para alimentar a sus animales está «perdido totalmente«, relató. «Teníamos maíz de segunda para cosechar y ensilar, para hacer producción para el invierno, y estoy pensando seriamente en estos días en largar a las vacas porque el maíz se está perdiendo todo, se está secando completo», dijo. «Es tristísimo», expresó.

Lote de maíz completamente afectado por estrés hídrico en Coronel Seguí. Foto: Alejo Devincenzo.Lote de maíz completamente afectado por estrés hídrico en Coronel Seguí. Foto: Alejo Devincenzo.

A otros les va mejor

En otras regiones, la situación es un poco más alentadora. El ingeniero Matías Longinotti asesora a productores en el partido de General Arenales y Junín, una zona que abarca 60 kilómetros al a redonda de la localidad de Ascensión. «En este momento estamos en un punto de inflexión. Los cultivos de primera fecha de siembra, tanto maíz como soja, aún no están afectados, pero ya no tienen mucha más reserva de humedad, salvo lotes muy puntuales que son más bajos, con influencia de napa, que son los últimos que demuestran estrés hídrico, pero acá no tenemos nada de napa hace dos años», contó a Clarín Rural. Aunque advirtió que las altas temperaturas que se anticipan para los próximos siete u ocho días, «seguramente van a influir».

Por el momento, «los maíces de primera están muy bien, con un potencial tremendo, pero les puede llegar a afectar un poco el llenado, el peso del grano. No va a impactar mucho en el rinde, pero algo puede llegar a mermar», detalló. En cambio, los maíces tardíos o de segunda, «están complicados, están entrando en floración y sin agua», indicó. Los lotes de maíz y soja que vienen de cultivos de invierno «están sufriendo mucho», aseguró. «Los campos más altos, lotes más overos, con tosca, son los más complicados, donde ya se ve el marchitamiento de las plantas, sobre todo en maíz y soja de segunda», dijo.

Lo contrario ocurre en gran parte del sur bonaerense. En la zona de Las Armas y Maipú, el ingeniero Juan Pablo Martínez, socio del estudio agronómico EDM de Balcarce, luego de una recorrida por la cuenca, reportó: «Muy bien la gruesa (soja, maíz, girasol) hasta ahora, ya arrancan las orugas en las sojas de primera» que atraviesan los estadios reproductivos R3 y R4.

Soja en muy buen estado de desarrollo en Maipú. Foto: Juan Pablo Martínez X.Soja en muy buen estado de desarrollo en Maipú. Foto: Juan Pablo Martínez X.



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