24/02/2024

un intendente kirchnerista quiere cobrar dos litros de gasoil por hectárea por aplicación de fitosanitarios


El ultrakirchenirsta Pablo Zurro, intendente de la ciudad bonaerense de Pehuajó, impulsa un nuevo impuesto y una mayor limitación de acción a los aplicadores de fitosanitarios en su partido. El proyecto de ordenanza, que iba a llegar esta semana al Concejo municipal y cuya votación se pospuso debido a la polémica que generó, propone cobrar dos litros de gasoil premium por hectárea y por máquina que realice tareas de pulverización de fitosanitarios en el distrito. Además, extiende el área de exclusión de operaciones a 500 metros de distancia a partir de la última vivienda más 300 metros de búfer.

«La ordenanza de Unión por la Patria es confiscatoria y ridícula. Quiere impedir aplicar fitosanitarios en los campos que están a 500 metros del ejido urbano y pide 300 metros más de área de amortiguamiento (búfer) para tratar solo con productos banda verde. Si nosotros no podemos cuidar a los cultivos, salen del área de siembra, porque es indispensable para mantener los lotes limpios y sanos. Lo paradójico de esto es que los productos de uso doméstico tienen la misma ‘peligrosidad que los fitosanitarios», explicó José Perkins, agricultor de Pehuajó. «Nosotros somos especialistas, trabajamos hace muchos años en esto, y los productores agropecuarios no se enferman más que el resto de la sociedad, no hay índices que comprueben eso, no hay registro, no hay respaldo científico, nadie puede certificar un enfermo por determinada sustancia que manejamos nosotros», afirmó.

Con la nueva normativa, dijo Perkins, «se deja una superficie muy grande afuera de la producción». Por caso, «si vos tenés una vivienda a 600 metros de la última casa, ya tenés 600 metros sin poder aplicar, ya que se cuentan las dos casas», detalló.

Además de los dos litros de gasoil premium por hectárea pulverizada, la ordenanza obliga a que se le coloque un GPS a todas las máquinas que hagan aplicación de fitosanitarios en el partido para monitorear desde la municipalidad por donde están trabajando. «Es una locura. Una máquina trabaja por el valor de cinco o seis litros de gasoil premium y le añaden una tasa de dos litros. Y la contraprestación no la saben, señaló Perkins.

José Perkins, productor agropecuario de Pehuajó. Gentileza JP.José Perkins, productor agropecuario de Pehuajó. Gentileza JP.

«Esto se va a terminar en la Justicia porque no tienen una prestación justificable. Cuando estuvieron en reunión con aplicadores les dijeron que la tasa era para costos operativos de control. Pero es muchísima plata, más o menos 1.900.000 dólares que recaudarían con este esquema«, contó el productor.

Por otra parte, en cuanto a la tasa vial, Perkins remarcó que del total recaudado por ese concepto, un 75 por ciento de es de libre disposición. «Tenemos una tasa carísima, solo se destina el 25 por ciento al cuidado de la red vial, en papeles, y los caminos son un desastre. Pasa una máquina acomodando un poquito las huellas una vez o dos veces al año, pero no se hace obra de alteo, alcantarillado y los recursos sobran para hacerlo», indicó.

El pago de dicha tasa es progresivo de acuerdo al tamaño del establecimiento y se ajusta al valor del gasoil. «Un campo de 1.500 hectáreas en diciembre pagó su sexta cuota en 960.000 pesos. Y ahora le están cambiando la nomenclatura de gasoil común a gasoil premium, o sea, que ese campo va a pagar al año algo de 13 millones de pesos«, estimó Perkins.

Y encima, la seca

En un escenario de ola de calor y falta de lluvias que en los últimos días ha perjudicado a los cultivos de verano como maíz y soja, los cuales se encuentran atravesando sus etapas cruciales para la definición de rindes, a los productores de Pehuajó se les suma la nueva preocupación por las medidas que intenta imponer Zurro. Las plantas ya muestran síntomas de estrés hídrico y, en muchos casos, las mermas de rendimiento serán irreversibles.

Después de haber atravesado la peor sequía en décadas, los agricultores tenían las esperanzas puestas en lograr una buena cosecha este año para finalizar la mala racha, pero esas ilusiones empiezan a opacarse. Es que en el campo, la gran inversión y el trabajo de meses se puede perder en cuestión de días si el clima y/o las medidas políticas económicas así lo determinan, haciendo que se de vuelta la taba.

«Se secó, le pegó la sequía, y la provincia aumentó los impuestos en un 300 por ciento y el municipio en un 200 por ciento«, expresó Perkins con un dejo de bronca apagada por el cansancio de la injusticia repetida mientras observaba su lote de maíz achicharrado por la sequía. «El clima este año nos está jugando una mala pasada y son los riesgos que se corren cuando uno siembra a cielo abierto. Pero además de eso, el Municipio quiere sumar una ordenanza de fitosanitarios donde excluyen por 500 metros, más 300 metros de búfer, a muchos lotes de acá, este es uno, y aplicar una tasa extra de dos litros de gasoil por hectárea», explica.

«Esta gente no sabe de qué se trata el campo, no sabe que una máquina factura el valor de cinco litros de gasoil y le están añadiendo dos más. Van a dejar más lotes fuera de exclusión. Siempre le sacan lonjas al mismo cuero«, reclamó.

«Nosotros producimos alimento, producimos riqueza, producimos divisas, cosas que nos hacen falta para que este país salga adelante. Sacar todos estos lotes de la producción también son menos viajes de camión, menos ventas de repuestos, menos ventas de combustible, menos ventas de zapatillas o cortes de pelo. Porque la economía de nuestra ciudad es emplazada en el medio de la pampa húmeda, y al ser pampa fértil, la riqueza la pone el campo», detalló Perkins.

Los productores han conformado un grupo de trabajo con técnicos y aplicadores que intentará explicar la situación a los concejales para que no aprueben esas medidas perjudiciales para el sector y la economía local. «Si no logramos parar la ordenanza, nos preparamos para iniciar acciones legales. Y si no funcionan los temas legales, estaremos atentos para hacer movilizaciones«, contó.

«Somos agricultores, producimos alimentos, no es justo lo que están haciendo y perjudican a todos, a la comunidad entera«, afirmó.

Afortunadamente, este lunes mostraba en el horizonte la llegada inminente de algunas lluvias y los productores renovaban su optimismo, rogando que lleguen en la cantidad necesaria para salvar a sus cultivos, mientras siguen organizándose para resistir la embestida impositiva del gobierno municipal.



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