28/05/2024

choques con la policía, gases y más de 1.300 detenidos


Los campus de las universidades de Estados Unidos, donde los estudiantes viven, cursan y suelen sentarse al aire libre a almorzar, leer, estudiar o charlar bajo el sol de primavera, se convirtieron en zonas de batalla en una jornada de violencia que no se veía hace décadas, con policías con cascos y escudos, gases, palazos, trompadas y arrestos masivos -calculan unos 1.300 en todo el país- con alumnos esposados y clases suspendidas por las protestas contra la guerra en Gaza.

Con uniformes antidisturbios, la policía irrumpió el miércoles a la madrugada en un edificio de la Universidad de Columbia en Nueva York, que había sido tomado por manifestantes propalestinos y se llevó a cerca de 200 alumnos esposados a prisión y también hubo otro centenar de arrestos en el City College de Manhattan.

En la otra punta del país, en Los Angeles, estudiantes propalestinos y proisraelíes se enfrentaron en la Universidad de California (UCLA) a trompadas, empujones y patadas, mientras usaban palos para golpearse entre sí. Con cascos y escudos, la policía intervino para calmar la violencia y las clases se suspendieron.

En Tucson, Arizona, la policía roció con “municiones químicas irritantes” a manifestantes para que se dispersaran.

Desde el 18 de abril, con Columbia a la cabeza, los estudiantes instalaron campamentos en las universidades de casi todo el país para pedir a las instituciones que dejen de hacer negocios con Israel o empresas que apoyan la guerra en Gaza.

Las protestas ocupan los campus de NYU, CUNY, Cornell, Yale, Harvard, George Washington, Northwestern, Northeastern, California, Texas, Michigan, Emory y otras en diversos puntos del país y resultan un dolor de cabeza para las autoridades educativas, pero también para la Casa Blanca.

Estudiantes de la Universidad de California, en Los Angeles, enfrentan a la policía, este martes. Foto: APEstudiantes de la Universidad de California, en Los Angeles, enfrentan a la policía, este martes. Foto: AP

Como en la guerra de Vietnam

Este movimiento de protesta tan generalizado ya es comparado con el de la época de la guerra de Vietnam en 1968 y, en un año electoral, preocupa enormemente al gobierno de Joe Biden que marcha empatado en las encuestas con su rival republicano Donald Trump.

La mayoría de las manifestaciones se opone a la guerra en Gaza, que ya ha cobrado más de 34.000 vidas, y rechaza al apoyo incondicional de Biden al gobierno del primer ministro de Israel, Benjamín Nentanyahu, que ha lanzado una ofensiva indiscriminada sobre la Franja en respuesta al ataque terrorista de Hamas el 7 de octubre.

Además, los manifestantes exigen que las universidades dejen de recibir donaciones de Israel y que eliminen las inversiones que mantienen en fabricantes de armas para terminar con “el genocidio” palestino.

Más de 1.500 personas han sido arrestadas –según un cálculo de The New York Times- y la tensión es tan grande que peligran las ceremonias de graduación que en general son a fines de mayo, con miles de estudiantes, importantes discursos e invitados que llegan de todo el país. La Universidad de South California ya canceló el acto y muchas otras analizan seguir sus pasos porque no pueden garantizar la seguridad.

Manifestantes propalestinos, frente al campus del Fordham's Lincoln Center, en Nueva York. Foto: AFP Manifestantes propalestinos, frente al campus del Fordham’s Lincoln Center, en Nueva York. Foto: AFP

En algunos pocos casos, como en la Universidad de Brown, los funcionarios universitarios y los líderes de las protestas han logrado acuerdos para restringir los problemas que los acampes causan en el campus. Pero son minoría. Las manifestaciones parecen radicalizarse estos días.

Las autoridades han estado luchando para equilibrar los derechos de libertad de expresión de los estudiantes y la necesidad de proteger a los estudiantes judíos y de desterrar los mensajes antisemitas porque algunas manifestaciones han incluido discursos de odio, amenazas o apoyo a Hamas.

Contra el antisemitismo

En tanto, este mismo miércoles la Cámara de Representantes de Estados Unidos aprobó un proyecto de ley de antisemitismo, mientras las protestas pro-palestinas siguen extendiéndose en las universidades de todo Estados Unidos y se vuelven cada vez más violentas.

La norma, titulada Ley de Concienciación sobre el Antisemitismo, ordenará que el Departamento de Educación adopte la amplia definición de antisemitismo utilizada por la Alianza Internacional para el Recuerdo del Holocausto, un grupo intergubernamental, para hacer cumplir las leyes contra la discriminación.

Policías de Nueva York entraron en el campus de Columbia después de que la universidad pidiera ayuda. Se desalojó un campamento en los terrenos de la escuela y el edificio Hamilton Hall, donde policías antidisturbios entraron por una ventana del segundo piso con una escalera. Los manifestantes, la mayoría ataviados con pañuelos palestinos, habían ocupado el vestíbulo del edificio unas 20 horas antes.

Este edificio tiene un gran valor simbólico porque también fue ocupado hace 56 años por manifestantes que protestaban contra el racismo y la guerra de Vietnam. También entonces fueron desalojados por la policía.

Policías en guardia, listos para controlar las manifestaciones en la Universidad de Wisconsin, en Madison. Foto: APPolicías en guardia, listos para controlar las manifestaciones en la Universidad de Wisconsin, en Madison. Foto: AP

Hubo un ultimátum de las autoridades de Columbia, que los estudiantes no acataron. “Después de que la universidad supo durante la noche que el Hamilton Hall había sido ocupado, vandalizado y bloqueado, no tuvimos otra opción”, señaló un comunicado de la universidad.

“La decisión de contactar a (la policía de la ciudad) fue en respuesta a las acciones de los manifestantes, no a la causa que defienden. Hemos dejado claro que la vida del campus no puede verse interrumpida sin cesar por manifestantes que violan las normas y la ley”. Un centenar personas fueron arrestadas y varios estudiantes resultaron suspendidos.

El alcalde de Nueva York, Eric Adams, dijo que la policía tuvo que trasladarse a Hamilton Hall “por la seguridad de esos niños”.

Policías de Nueva York a la Universidad de Columbia luego de que los manifestantes no acataran un ultimátum. Foto: AFPPolicías de Nueva York a la Universidad de Columbia luego de que los manifestantes no acataran un ultimátum. Foto: AFP

En UCLA los enfrentamientos se produjeron en los alrededores de un acampe de manifestantes propalestinos que había instalado barricadas, mientras que un grupo proisraelí trató de derribarlas. Se arrojaron sillas y otros objetos y se golpearon a palos hasta que tuvo que intervenir la policía.

La alcaldesa de Los Ángeles, Karen Bass, calificó a la violencia como “absolutamente aborrecible e inexcusable”.

Inquietud en la Casa Blanca

Este panorama comienza a levantar seria preocupación en la Casa Blanca y la campaña electoral para la reelección de Biden, que apuesta al electorado joven porque es un sector que generalmente vota demócrata. Pero una encuesta de la CNN de este fin de semana encendió las alarmas: el presidente está detrás de Trump por 11 puntos entre los votantes de 18 a 34 años. Y la opinión sobre el manejo de la guerra en Gaza entre los jóvenes llega al 81%.

Los demócratas están en alerta por lo que sucedió en 1968. Aquel año, las protestas en Columbia estallaron en medio de un movimiento nacional contra la guerra de Vietnam que llegó a su pico con enfrentamientos violentos entre policías y manifestantes en la Convención Nacional Demócrata en Chicago ese verano. Los demócratas, que habían estado profundamente divididos sobre la guerra y llevaron como candidato a Hubert Humphrey, finalmente perdieron las elecciones ante Richard Nixon

Biden dijo que los alumnos que ocupan edificios académicos emplean una “estrategia absolutamente errónea”, según el portavoz del Consejo de Seguridad Nacional, John Kirby. Antes había condenado el «antisemitismo flagrante, censurable y peligroso, que no tiene cabida en absoluto en los campus universitarios ni en ningún lugar de nuestro país».

Biden intenta mantener un equilibrio entre el tradicional apoyo a un aliado como Israel, pero a la vez presiona a Netanyahu para que frene la ofensiva indiscriminada contra palestinos y firme un cese del fuego. No ha tenido demasiado éxito y a los estudiantes no les parece suficiente.

Trump, tradicional aliado de la ultraderecha israelí, llamó al programa de Sean Hannity en Fox News para comentar los disturbios en Columbia mientras se emitían imágenes en vivo de la policía desalojando el edificio Hamilton.

El magnate elogió a los agentes y dijo que “nunca se debió llegar a esto”. Tradicional aliado de la derecha israelí, ha dicho que la guerra ha desprestigiado a Israel. El republicano busca captar el apoyo de los jóvenes o al menos que se queden en sus casas y no vayan a votar.



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