28/05/2024

entra dormido a los partidos y siempre corre desde atrás



La caída 4-2 ante Fortaleza fue un cachetazo, una señal de alerta para Boca. Viene en alza el rendimiento del equipo, que encontró su pico máximo en lo que va del año en la muy buena victoria en el Superclásico frente a River en Córdoba. La idea del entrenador Diego Martínez es cada vez reconocible y entusiasma a los hinchas por su carácter ambicioso. Pero hay detalles que quedaron expuestos en Brasil y que no se pueden soslayar si la intención es el permanente crecimiento. ¿Cuáles son las alarmas? Principalmente, dos: a Boca le cometen muchos goles en los primeros minutos de los tiempos y comienza en desventaja en mucho de los juegos.

Boca, como es lógico por la etapa de la temporada, está en carrera en la Copa de la Liga, en la Copa Argentina y en la Copa Sudamericana. El elenco que comanda Martínez disputó 19 partidos, ganó 10, empató 5 y perdió 4; anotó 31 goles y le convirtieron 14. Hasta ahí, números más que aceptables. El tema es cuando se pone la lupa en la cantidad de veces que empezó perdiendo: 7. Y eso, en un fútbol tan parejo como el argentino y el sudamericano, puede ser peligroso. Comparándolo con River, se observa que el conjunto de Núñez arrancó perdiendo en 6 de los 20 duelos que disputó: ganó 4, empató 1 y perdió 1 (contra Huracán).

A Boca no le fue sencillo revertir esos duelos que inició con el pie izquierdo. El dato favorable es que no cayó en ninguno de los tres clásicos que comenzó mal. Las dos veces ante River arrancó perdiendo 1-0 y culminó 1-1 y 3-2, mientras que frente a San Lorenzo se impuso 2-1 tras el primer gol de penal de Adam Bareiro. También se impuso a Belgrano después el primer gol de Lucas Passerini en la Bombonera.

En tanto, no pudo rescatar puntos contra Unión (0-1), Lanús (2-1), Estudiantes (1-0) y Fortaleza (4-2).

Lo otro que hace ruido en Boca son los goles tempraneros: 7 de los 14 que le convirtieron fueron entre el minuto 0 y el 10 de cada uno de los tiempos. Miguel Borja le anotó a los 10′ de la etapa inicial en Córdoba y Pablo Solari a los 4′ del segundo tiempo en el clásico en el Monumental. Adrián Maravilla Martínez marcó para Racing a los 3′ del complemento en la Bombonera y Adam Bareiro a los 9′ del primero en la caída 2-1 del Ciclón.

Los restantes goles prematuros fueron los de Fortaleza. Juan Lucero marcó a los 4′ del primer tiempo y a los 6′ del segundo, mientras que Yago Pikachu convirtió a los 10′ del complemento.

«A pesar de que en el segundo tiempo Fortaleza encontró la diferencia, el equipo siguió buscándolo y tratando de empatar. Creo que terminamos mejor el primer tiempo y nos costó el inicio del segundo. Fue ahí donde Fortaleza aprovechó las oportunidades que tuvo”, explicó Martínez desde Brasil.

«En su momento, creíamos que Martínez era el entrenador que necesitábamos, por su manera de pensar y ver el fútbol y por los jugadores que nosotros tenemos», explicó el presidente Juan Román Riquelme luego del triunfo ante River. Y agregó: «Creo que está disfrutando. Al principio se le hizo muy complicado porque podes ser buen entrenador, tener las cosas claras, pero si le faltan dos o tres futbolistas importantes, tampoco existen milagros que te salven».

Sin tiempo para lamentos, Boca regresará a los entrenamientos con la mente puesta en el duelo de semifinales del martes frente a Estudiantes en Córdoba. Y sabe Martínez que debe ajustar detalles para no comenzar perdiendo y para que no le anoten en los inicios de cada uno de los tiempos.



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