28/05/2024

La Justicia de Ecuador declara ilegal la captura del ex vicepresidente Jorge Glas, pero lo mantiene preso


La justicia ecuatoriana declaró el viernes que la detención del ex vicepresidente Jorge Glas fue ilegal, pero dispuso que siga en prisión para que cumpla una condena pendiente por casos de corrupción, una semana después de ser capturado en una controvertida incursión policial en la embajada de México en Quito.

La jueza Mónica Heredia dijo que quedó evidenciada la vulneración de la libertad personal de Glas “por ser su detención ilegal formalmente y arbitraria” y señaló que “correspondería la inmediata libertad de la persona afectada».

Según su explicación, la detención no cumplió con las formalidades de comunicar previamente a las autoridades pertinentes la decisión de allanamiento a la sede diplomática de México.

La irrupción de la policía en la embajada mexicana derivó en una crisis con el gobierno de ese país, que rompió relaciones con Ecuador. La actuación ha sido condenada y cuestionada por la comunidad internacional.

Pese al pronunciamiento judicial, el tribunal decidió que Glas, condenado en dos casos de corrupción y con una investigación abierta, quedara en prisión. “No es procedente conceder libertad al ciudadano al existir en su contra otra orden de prisión de libertad distinta” a la que motivó el pedido de habeas corpus. Glas, vicepresidente durante el gobierno de Rafael Correa, estuvo presente vía telemática en la lectura del fallo.

La defensa del ex vicepresidente había presentado ese recurso para pedir su puesta en libertad. Un habeas corpus busca restituir la libertad de una persona cuando su detención se considera ilegal o arbitraria.

Un simpatizante del ex vicepresidente de Ecuador Jorge Glas pide su liberación, frente a la sede de la Corte Nacional de Justicia, en Quito. Foto: AFPUn simpatizante del ex vicepresidente de Ecuador Jorge Glas pide su liberación, frente a la sede de la Corte Nacional de Justicia, en Quito. Foto: AFP

Dos causas por corrupción

El ex vicepresidente tiene pendiente cumplir el total de la pena de prisión de ocho años dispuesta por sentencias de la Corte Nacional en dos casos de corrupción, pero además es investigado en otro caso por malversación de fondos públicos en las obras de reconstrucción de dos provincias tras un terremoto en 2016.

Glas, que se refugió en la embajada mexicana desde mediados de diciembre para evitar la acción de la justicia en este último caso, guarda prisión en una cárcel de máxima seguridad de la ciudad portuaria de Guayaquil, donde ha dicho que cumple una huelga de hambre.

Desde la noche del jueves hasta casi el amanecer del viernes, se cumplió una primera audiencia para resolver el recurso de habeas corpus, donde se expusieron informes, testimonios y alegatos, tanto de la defensa de Glas como de los involucrados en la detención.

El ex funcionario, vía telemática desde prisión, relató cómo fue detenido y aseguró que los efectivos policiales lo maltrataron y le propinaron patadas y rodillazos.

Glas insistió en que es víctima de una persecución política y negó los delitos por los que está sentenciado, así como por los que es investigado.

La audiencia judicial donde se decidió que Jorge Glas siga preso, este viernes en Quito. Foto: AFP  La audiencia judicial donde se decidió que Jorge Glas siga preso, este viernes en Quito. Foto: AFP

La defensa del ex vicepresidente sostuvo que la aprehensión fue “ilegal” porque no respetó normas internacionales sobre la inviolabilidad de las sedes diplomáticas y el asilo concedido horas antes por el gobierno mexicano.

La secretaria jurídica de la presidencia, Mishele Mancheno, negó las agresiones relatadas por Glas y justificó la captura aduciendo que “el asilo irregular no impide que se cumpla una orden de detención”. Insistió en que el ex vicepresidente tiene sentencias por delitos comunes, con lo cual “no ha existido ninguna actuación fuera del ordenamiento jurídico”.

Tensión diplomática

Las tensiones binacionales con México empezaron con unas declaraciones del presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador, poniendo en duda las elecciones presidenciales de las que surgió como ganador el presidente Daniel Noboa y la influencia que tuvo en los resultados el asesinato del candidato presidencial Fernando Villavicencio pocos días antes de la primera vuelta.

La incursión policial a la embajada de México desencadenó la ruptura de las relaciones bilaterales, un reproche mundial a Ecuador y la condena de la Organización de los Estados Americanos (OEA).

El jueves México denunció a Ecuador ante la Corte Internacional de Justicia, solicitando su suspensión de las Naciones Unidas. No hubo una reacción inmediata de Ecuador.



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